
tierra
Ubicado en las tierras del altiplano central, al norte de Michoacán, la hacienda está distribuida en 6 hectáreas, una diminuta fracción en comparación con su antigua grandeza, que abarcaba 7,500 hectáreas.
En la lengua local (Purhépecha), Guapamacátaro ha sido atribuida dos interesantes significados: ‘lugar donde los niños vuelan’, y ‘rodeado de agua’, lo cual se observa en la forma de varias lagunas, manantiales naturales y un río que rodea la propiedad. Dentro de nuestra tierras y de la región, cinco de los siete biomas se puede encontrar: Bosque Templado, Desierto, Taiga (Bosque Boreal), Pastizales y Sabana.








Cada bioma ofrece un rango de temperatura diferente, con diversos tipos de suelo, cantidad de luz y agua, lo que a su vez crea hábitats únicos, formando nichos para diversas especies biológicas. En conjunto, éstas características contribuyen al complejo y vibrante ecosistema de Guapamacátaro, lo que lo convierte en un excelente lugar para explorar. Los espacios al aire libre atraen con su natural encanto, para animar a los visitantes a apreciar los placeres simples de un estilo de vida pastoral.

CASA
Paredes originales de adobe y techos de teja contribuyen a la regulación térmica durante todo el año. Un patio central invita a muchas aves, polinizadores y nuestra propia familia de búhos blancos en la torre.
Guapamacátaro ha sido gestionado por la misma familia durante 7 generaciones. La Hacienda se desarrolló como un productor agrícola durante el período de la Colonia, de 1600 a 1800. Presenciando el paso del tiempo, la propiedad ha llevado a cabo varias transformaciones, abrazando a la revolución industrial. Por el advenimiento de la década de 1800, la prosperidad floreció con la instalación de un molino hidráulico, lo que significó un momento crucial en su historia. Junto a esta notable innovación, además, la Hacienda también ganó su primeras habitaciones.








En los siguientes años, a medida que el mundo iba evolucionado, la Hacienda continuó adaptándose y expandiéndose. Los eventos radicales de la década de 1900 cambiaron el enfoque de la finca, de producción hacia el descanso. Hoy en día, Guapamacátaro se erige como un testimonio de su rico patrimonio, exhibiendo una colección única de muebles y artefactos. En el tapiz de tiempo, la Hacienda es un testimonio del indomable espíritu de progreso y crecimiento.

ESTUDIOS
Distintos espacios dentro de la hacienda se utilizan para la instalación y creación de proyectos creativos. Ellos proporcionan un versátil entorno que fomenta la colaboración y el crecimiento artístico.
Pinturas por Dianne Pearce (CANADÁ), AIR 2018
C. R. E. A. COOPERATIVA de ARTESANÍA
UBICACIÓN: Hacienda
LUZ: Abundante, tanto natural como artificial
TAMAÑO / CAPACIDAD: 1500 sf, apto para la escultura y proyectos orgánicos.


ESTUDIO 1: ‘EL PALOMAR’
UBICACIÓN: planta alta
LUZ: Abundante, tanto natural como artificial
TAMAÑO / CAPACIDAD: 600 sf / 2 personas, apto para la investigación y la escritura.


ESTUDIO 2: ‘EL POTRERO’
UBICACIÓN: Planta baja
LUZ: Moderada a baja, tanto natural como artificial
TAMAÑO / CAPACIDAD: 600 sf / 2-4 personas, apto para danza, performance y yoga.


ESTUDIOS 4 & 5: EL TORREÓN’
UBICACIÓN: en el piso de arriba de la torre, 2 niveles
LUZ: Abundante, tanto natural como artificial
TAMAÑO / CAPACIDAD: 150 sf por nivel / 1 persona de cada nivel, apto para artes visuales y música.



ESTUDIO DE LA CERÁMICA
UBICACIÓN: Tlalpujahua (45 minutos)
ARREGLO: los residentes pueden utilizar este espacio por una tarifa diaria de $100 pesos (incluye materiales, herramientas, y la instrucción del maestro ceramista y dueño del estudio, Gustavo Bernal).


LUGARES PARA EVENTOS
UBICACIÓN: Maravatío (a 15 minutos)
ACUERDO: Se han establecido alianzas con varias organizaciones para que los residentes puedan utilizar instalaciones adicionales cuando imparten un taller a la comunidad, o para una exposición. Hay un gran teatro, una galería de arte y varios lugares más pequeños.
